PICASSO ROMÁNICO

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PICASSO ROMÁNICO

Del 17 de noviembre de 2016 al 26 de febrero de 2017

Organizan y producen: Museu Nacional d’Art de Catalunya y Musée national Picasso-Paris

Dirección: Laurent Le Bon, Pepe Serra

Comisarios: Juan José Lahuerta y Emilia Philippot

 

Salas de la colección permanente de arte románico

Hasta 2007 el Museo Nacional de Arte de Cataluña (MNAC) no colgó en sus paredes una obra de Pablo Picasso. Fue Mujer con sombrero y cuello de piel, una pintura de 1937 que el Estado había depositado tras la dación en pago de cinco millones de euros que había realizado Abertis. Para celebrarlo el museo reunió, durante unos meses, otras obras más, hijas del mismo padre, para que el retrato de Marie-Thérèse Walter no se encontrara solo. Pero la relación de Picasso con el MNAC viene de lejos. El malagueño visitó el MNAC en septiembre de 1934, un día antes de su marcha definitiva de España. Había ido a conocer la sala en la que iban a exponerse las 22 obras del artista que el ayuntamiento de Barcelona acababa de comprar al coleccionista Lluís Plandiura; un proyecto que no llegó a realizarse nunca.

Picasso aprovechó su visita, según recuerdan las crónicas periodísticas, para conocer la colección de arte románico; unas obras que sin duda le influyeron desde ese momento. 82 años después de aquella visita, el MNAC reúne en Picasso románico, organizada junto al Museo Picasso de París y comisariada por Juan José Lahuerta y Emilia Philippot, 40 óleos, dibujos, cerámicas y esculturas del artista que se exponen en tres ámbitos de las salas románicas, la mejor colección de pintura mural del mundo, además de un conjunto de documentos inéditos, libros, fotografías, cartas y postales que le enviaron amigos como Joan Miró o Joan Vidal Ventosa, con imágenes de obras románicas, que ilustran esta relación e interés por lo románico, sobre todo sus signos y símbolos sencillos pero potentes. “No se trata de ver las diferencias o parecidos entre las pinturas medievales y las obras de Picasso sino las resonancias, ya que una de las principales características de la obra de Picasso es su capacidad de transformar cualquier influencia en algo propio”, explicó Lahuerta.

Picasso románico, que se despliega en las salas de la colección permanente del museo, pone el foco sobre dos fechas que marcan la relación del artista con el arte medieval. En 1906, en un momento decisivo de transformación de su estilo, Picasso se instala durante unos meses en el pueblo de Gósol, en los Pirineos. Casi treinta años más tarde, en 1934, visita las colecciones de arte románico del que hoy es el Museu Nacional d’Art de Catalunya. Aunque al día siguiente partió hacia París y nunca más regresó a España, durante toda su vida Picasso fue atesorando las pruebas de esa relación. La exposición muestra un conjunto documental, hasta ahora inédito, que conserva el archivo del Musée Picasso de París, repleto de imágenes románicas, postales del museo con motivos románicos que le enviaban sus amigos, correspondencia y diversos libros y revistas sobre el tema. Todos estos materiales confirman el interés que el artista mantuvo siempre por el arte de dicho período. La exposición no trata de establecer una relación mecánica entre las obras románicas y las obras de Picasso, ni plantea la búsqueda de una influencia directa, ya que una de las características principales de la obra picassiana es precisamente su capacidad de transformar cualquier influencia en algo distinto y propio, que al mismo tiempo conserva y supera los modelos originales. La mirada de Picasso sobre el románico es una mirada de valoración artística, no es una mirada arqueológica ni le dispensa ese tratamiento, que era habitual en ese momento. Picasso parece reconocer en el románico la preexistencia de soluciones plásticas que también se aplican a problemáticas de la creación contemporánea.

Picasso románico gira sobre tres ejes temáticos. El primero explora los primeros contactos de Picasso con el románico y en especial se centra en las obras realizadas en 1906 y 1907 y en su estancia en Gósol. La talla de la Virgen con el Niño, que hoy forma parte de la colección del Museu Nacional, se encontraba entonces en la iglesia de Gósol. Picasso realiza ese viaje cuando su obra está experimentando un retorno a un cierto primitivismo, en reacción contra el llamado período rosa anterior, que entonces él mismo calificó de –«sentimental».

En 1934, su visita al museo un día antes de su marcha definitiva del país fue un acontecimiento ampliamente comentado por la prensa barcelonesa del momento. Ésta será la última estancia conocida del artista en España. Acompañado por su amigo Joan Vidal ventosa y por el director del museo, Joaquim Folch i Torres, el objetivo era conocer la sala en la que se iban a exponer las obras del artista propiedad del ayuntamiento de la ciudad, entre las que destacaba el fabuloso conjunto de 22 piezas compradas unos años antes al coleccionista Lluís Plandiura. Este proyecto de sala, que hubiera sido una de las primeras dedicadas al artista en un museo, no se llegó a realizar. Picasso aprovechó la ocasión para visitar detenidamente la colección de arte románico y, según el relato que ha llegado hasta nosotros a través de las crónicas periodísticas, convenía que el museo era único en el mundo e imprescindible para conocer el origen del arte occidental, así como una lección para los artistas modernos. El segundo eje tiene que ver con un tema trágico, el de la crucifixión, muy presente en el arte románico, y que a Picasso le preocupó en diferentes momentos de su vida, especialmente entre 1930 y 1937. Resulta especialmente interesante relacionar las crucifixiones desarticuladas de Picasso con las crucifixiones articuladas del románico, en especial con el conjunto escultórico de los «descendimientos» que conserva el museo. El tercer eje se refiere a una imagen también muy presente en la colección románica del museo: la calavera. La muerte es uno de los grandes temas transversales en la obra picassiana, que se expresa en su obra simbólicamente de diferentes maneras, especialmente a través de máscaras y calaveras, tanto humanas como animales.

 

Fuentes:

http://ccaa.elpais.com/ccaa/2016/11/16/catalunya/1479319772_086434.html

http://www.museunacional.cat/es/picasso-romanico

 

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