Lita Cabellut

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Lita Cabellut

RETROSPECTIVE

 

En Blanko tenemos una filosofía de trabajo muy parecida a la del deporte de alto rendimiento. Sí, somos artistas, pero al igual que los deportistas nos lo jugamos todo on time. Lo más importante de una boda pasa el día de la boda y nuestra creatividad ha de fluir ese día sí o sí, nuestro cuerpo ha de aguantar las 16 horas que suele durar el evento y nuestro espíritu artístico ha de estar on fire. Lo que no captemos de forma artística ese día no exisitirá en las fotos, no permanecerá en el recuerdo fotográfico de los novios, de desvanecerá. Y esa es la presión que en Blanko nos autoimponemos como fotógrafos de boda, ahí es nada. De ahí que nuestro “entrenamiento” físico y creativo sea parte central de nuestra filosofía de trabajo.

Pues como los deportistas de élite nos entrenamos tanto Javier como yo para estar al 100% en un enlace. Cuidamos nuestra alimentación, hacemos deporte regularmente y mantenemos nuestro On creativo viendo cualquier exposición que nos llame, descubriendo un nuevo garito donde tomar algo, probando un plato que antes no hayamos catado, descubriendo playlist en spotify, viajando mucho y calentando la butaca del cine, palomitas en mano.

Nuestra última parada ha sido en Barcelona, en el Espai Volart, viendo la muestra “Retrospective” de Lita Cabellut. Su retrato psicológico, la fuerza de su expresionismo y lo rompedor del uso de la técnica hace que queramos compartir con vosotros la obra de esta mujer de carácter fuerte y alma cruda.

 

 

Después de la exposición “Trilogía de la duda” celebrada en el año 2013 en el Espai Volart 2, la Fundació Vila Casas ha inaugurado un nuevo espacio expositivo con esta muestra que traspasa los límites convencionales de la pintura para situarse en el terreno del riesgo, del gesto y del retrato psicológico con un clasicismo latente, heredero de Goya, Velázquez o Rembrandt.

Ideada y dirigida por Antoni Vila Casas y Lita Cabellut, “Retrospective” reúne obras de los últimos años organizadas en algunas series comprendidas entre los años 2008 y 2017.

 

La belleza es el origen de todo lo que conmueve, lo más puro y profundo; también lo más duro porque duele, del mismo modo que duele criar. Es amor. Como un beso crudo. Y la inteligencia son sus ojos.

 

Lita Cabellut (Sariñena, 1961) es una artista cuya obra va más allá de los límites de la pintura convencional. Determinada, libre, de carácter fuerte y apasionada, Cabellut defiende una pintura desvinculada de las directrices que marcan el mercado artístico. Para ella el arte debe estar por encima de todo esto y el artista ha de ser totalmente libre porque solo de esta forma se puede conseguir el arte por el arte.

 

 

Se confiesa una privilegiada en el sentido que ha podido consagrar su vida a aquello que más le conmueve, le emociona y le interesa, que es la belleza, y lo que considera que mejor representa esta belleza es el ser humano y su cuerpo. Pero no por este motivo rehúye la fealdad, la una no sería posible sin la otra, y es en este punto que encontramos la primera de las muchas dualidades que se dan en su obra.

Y la siguiente confrontación de dualidades de la que es preciso hablar para adentrarnos en su universo creativo es, sin duda alguna, aquella que contrapone la exploración del alma y el cuerpo del ser humano, lo que hay en el interior y lo que hay en el exterior, lo inmaterial y lo material. Lita retrata el cuerpo humano, que la cautiva en todas sus presencias pero también cultiva el retrato psicológico.

 

 

Su principal preocupación es la diversidad, lo que nos hace diferentes y, por lo tanto —y aquí una nueva dualidad—, la singularidad de la diversidad.

Su especialidad es la gente solitaria y marginal, hecho que se manifiesta en las diversas series que integran esta exposición y entre las cuales destacamos “Disturbance” de 2015 o “Memories wrapped in gold paper” de 2012, que enlaza al mismo tiempo con otro elemento recurrente en sus reflexiones: la mujer y, más allá de la reflexión puramente de género, la mujer maltratada.

 

 

Por su condición de mujer, así como por sus circunstancias vitales, Cabellut defiende su profunda conexión con el género femenino, hecho por el que gran parte de su obra gira en torno a la condición de género. Así Lita reflexiona sobre el sentimiento de la mujer después de haber sufrido el menosprecio de otros o de haber sido sometida a maltratos y la perdurabilidad de este dolor. Cabellut defiende que el artista ha de dar testimonio de estas realidades como una forma de estar cerca de quien las padece.

Se declara una enamorada de Rembrandt, Goya, Ribera y Velázquez pero en su obra también trasciende el estudio de otros grandes maestros de la pintura como Dürer, Rubens, Zurbarán, Van der Weyden, Rafael o Ticiano. He ahí una nueva dualidad de Lita Cabellut, y es que a este profundo conocimiento de los grandes de la historia del arte, a unas esmeradas y clásicas composiciones y a un tratamiento academicista del dibujo, se suma una factura impulsiva e instintiva. En este sentido Daniel Giralt-Miracle habla de un modus operandi que recuerda el action painting de Pollock, que no tiene en cuenta condicionantes de ningún tipo y que se rige por unas energías internas personales.

 

 

Trabaja con lienzos de grandes dimensiones y con una paleta totalmente estudiada y personal, y es que sus colores, como su obra, son intensos y temperamentales, así como el tratamiento de la factura, matérica y voluptuosa. Cabe destacar que, a pesar de que también usa el óleo, muchas de sus pinturas están realizadas con la técnica de la pintura al fresco.

 

 

La estética y el contenido de la obra de Lita Cabellut permiten profundizar y reflexionar al interrogarnos sobre el tiempo, lo humano, el poder y la fragilidad; sobre los espejos ciegos que ya no devuelven nuestra imagen. Obras en las que el rostro humano es El Centro donde gravita la tensión entre la fugacidad de la vida y la determinación para vivir y estar en el mundo. Cada uno de los diálogos busca invitar a los espectadores a mirarse en las obras de la artista.

“El poder sigue entre nosotros”

 

La Condición Humana, como materia pictórica, caracteriza la obra de Cabellut; es su motor artístico. El único fondo, paisaje o escenario en el que se centra su obra es la ambición, la debilidad, el miedo, la esperanza, la naturaleza humana que se observa en un espejo ciego.

Lita Cabellut es una artista fértil, con una abundosa obra que se ha ido nutriendo desde que tenía solo 15 años y descubrió la pintura en el Museo del Prado de la mano de su familia adoptiva. En esta exposición se presenta una muestra que resume los últimos 10 años de creación de esta artista de origen aragonés, crecida en Barcelona y establecida en La Haya.

Un recorrido, pues, por algunas de las series más significativas que han acompañado las reflexiones de una de las artistas más significativas del panorama artístico internacional contemporáneo.

 

http://www.fundaciovilacasas.com/es/exposicion/retrospective